#RepúblicaMujer #30Años ¡A nosotras, que nos lo merecemos!1988 – 1990: Los primeros pasos: nombrar y mostrar

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En los primeros tiempos, La República de las Mujeres (LRM en adelante) estuvo dedicada a nombrar y a mostrar, justamente porque lo que no se nombra no existe y lo que no se visibiliza tampoco.

Los “problemas familiares” eran violencia doméstica; la sexualidad un derecho con placer incluído; el aborto una vieja práctica oculta pero muy frecuente; los obstáculos en el camino de las mujeres hacia un desarrollo pleno, una consecuencia de los roles asignados por el patriarcado a ellas y a ellos; la diferencias salariales en razón del sexo, ni más ni menos que brecha salarial de género, entre otros –para muchas y muchos- sorpresivos hallazgos.

Actualidad, sexualidad, cultura, feminismo, política, consumo y salud, la otra cara de la moda, guarderías, accidentes en el hogar, cuidado del cuerpo, fueron temas que alternaron con la cartelera de actividades de las mujeres organizadas, un consultorio jurídico al servicio de las lectoras y la presentación permanente de mujeres aportando a sus familias y a la comunidad, ocuparon las páginas, abigarradas sobre todo al principio, porque había muchas cosas que decir. Lo que no faltó en 1988 y después tampoco fue la cuota de humor, siempre tan bienvenido.

Se privilegiaron, como formas periodísticas, el testimonio y la entrevista, para recoger la voz de las mujeres sin filtros interpretativos. También se abrieron espacios a la participación masiva, a través de opinión, sugerencia y cuestionamiento.

La creación de la primera Comisaría de la Mujer en Montevideo, la presentación de la Comisión de Mujeres del PIT-CNT, que preexistía y la Comisión para la Condición de la Mujer que se creó en Diputados, estuvieron entre los primeros avances de la institucionalidad de género que reportamos.

La violencia en números y el voto verde

En 1989 estuvo siempre presente la lucha por el Voto Verde, una gesta en la que fue notoria y entusiasta la participación de las mujeres en general y el activismo de las organizadas.

Los primeros proyectos de leyes sobre derechos de las mujeres, como los de prohibición de la discriminación en el trabajo –Ley 16.045 cuando se aprobó- y cuotificación de la representación política femenina, mostraron voluntad de avances normativos.

En el marco de 25 de noviembre, primer Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres que registró el suplemento, se publicó la también primera cuantificación de la violencia contra ellas. No habiendo estadísticas oficiales, los datos se rescataron de partes policiales y noticias que aisladamente llegaban a medios del país. La “Crónica de violencia” se instaló mensualmente, con un resumen anual y se convirtió en fuente de información no solo para el resto de los medios: también para operadores gubernamentales. La acompañaba la sección “Adonde ir”, una lista de lugares a los que podían acudir las víctimas en busca de apoyo.

Hablamos del carnaval, de la situación docente, del embarazo adolescente, hostigamiento sexual en el trabajo, trabajo no remunerado en el hogar, jubilación del ama de casa, maternidad como tarea de todos, discapacidad, árbitras que se asomaban al deporte más masculino: el fútbol, paternidad, publicidad, empleo y desempleo, trabajadoras y sindicatos, católicas y aborto, el arte y sus creadoras, sexismo en el lenguaje, microempresarias, drogas y “mulas”, lesbianismo.

Flor Rodríguez, la primera víctima de violencia doméstica alojada en la primera Casa refugio de Montevideo, fue asesinada por su marido cuando salió a la calle con sus hijos.

Siendo año electoral, se visualizó a las mujeres –pocas- que accedieron a las listas y entrevistamos a muchas de ellas. Los resultados fueron muy magros: apenas 7 obtuvieron una banca en Diputados, ninguna en el Senado y edilas solo 6.

Se registró la inauguración de los Centros de Información y Asesoramiento de la Mujer en el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), el lanzamiento de la campaña por la legalización del aborto, la interpelación de las mujeres a los presidenciables para conocer sus propuestas en materia de género – que fueron muy pocas- .

Nuevas secciones

En 1990 inauguramos una serie semanal sobre sexualidad, elaborada por expertas y comenzó la zaga de fiestas de aniversario de la publicación.

El sida y sus estigmas, homofobia, virginidad, mujeres en el periodismo deportivo y en la publicidad, tercera edad, tiempo libre de mujeres y varones, mutilación genital, aportes femeninos a las ciencias, demandas de la juventud, medio ambiente, relaciones de poder, mujeres rurales, omisiones de la historia oficial, vivienda digna, seguimiento de las actividades de la naciente institucionalidad de género, hostigamiento a las mujeres en el trabajo, suicidio, fueron algunos de los temas tratados.

Comenzó la serie “Mujeres en la literatura”, elaborada por Juan José Quintans, quien presentó vida y obra de muchas destacadas pero también de las que comenzaban.

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