ANTES ERA CLAVE QUE EL PEÓN VIVIERA DONDE SE PRODUCÍA, HOY BUSCA TENER ACCESO A MEJORES SERVICIOS DONDE VIVEApezteguía: “El campo se está vaciando en pro del modelo productivo del país”

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“El campo uruguayo y la sociedad rural uruguaya están pasando por un momento de profundos y definitorios cambios. Los procesos de modificación de la estructura agraria que están en marcha, el crecimiento de la agricultura en desmedro de las tierras de uso ganadero y la expansión de la forestación, los profundos cambios tecnológicos y de la organización de las empresas agropecuarias, la reinserción del país en los mercados internacionales como exportador y la modificación del perfil de sus exportaciones y de los países con los que comercia, etcétera, hacen pensar que hay por delante varios años de expansión económica y productiva. La ocasión puede ser propicia para impulsar cambios sociales que se acompasen con los cambios productivos”.

Este es un pasaje del trabajo denominado “Población Rural en Uruguay, aportes para su reconceptualización” de los investigadores y docentes de la UdelaR Diego E. Piñeiro y Joaquín Cardeillac.

Partiendo de esta realidad que tan bien describen los expertos, LA REPÚBLICA buscó identificar qué acciones se están llevando adelante desde el gobierno para minimizar los impactos de estos cambios.

Una de las primeras consultadas fue Valentina Cancela, la coordinadora el Observatorio Territorio Uruguay (OTU), dependiente de la Dirección de Descentralización e Inversión Pública de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).

El OTU tiene por objetivo generar y difundir información y conocimiento sistemático que permita una mejor comprensión de los diversos contextos territoriales del país con el fin de contribuir al diseño de políticas y a una gestión transparente de la información.

“En el Observatorio trabajamos con información oficial, que en este caso es el Censo 2011”, puntualizó.

La especialista reconfirmó lo que sucede en Uruguay desde prácticamente desde su creación de que “el país se caracteriza por tener una baja densidad de población” y agregó que “la concentración hacia el sur es real, concentrado en capitales y ciudades y pueblos”.

Del caballo a la ‘motito’

Más allá de estas confirmaciones de la técnica, LA REPÚBLICA dialogó con el director de Descentralización e Inversión Pública de la OPP, Pedro Apezteguía, quien tiene a su cargo la puesta en marcha en territorio de las políticas de gobierno relacionados con la descentralización, entre las cuales se encuentra lo vinculado al territorio.

“La primera cosa a tener en cuenta es que el campo se esta vaciando en pro del modelo productivo del país. Hay una variable bien distinta entre el siglo XIX y XXI que es la movilidad. Se tenía que vivir en el lugar de trabajo porque entre otras cosas no era fácil ir al lugar de trabajo por varios factores. Hoy en una motito hacés 10 kilómetros en 15 o 20 minutos y a caballo demoraría varias horas”, situó el jerarca.

Añadió que “a fines de la década del 60’, inicio del 70’, aparece Mevir, que lo que hizo fue que a las viviendas rurales dispersas las agrupó en barrios”.

Apezteguía fue más allá al describir lo que el Estado debería hacer con estos temas.

“Los uruguayos en el siglo XXI quizás deberíamos discutir cual es la dimensión adecuada de las localidades. En este período, en los últimos años a las localidades de 5000 habitantes les ha ido muy bien en términos de desarrollo social y económico. Allí la gente tiene acceso a la escuela, a la alud, a un conjunto de servicios que aislados en el campo no son posibles y la gente requiere”, indicó.

“Hay que ver ese proceso en forma adecuada y con respecto a las formas de producción. No es lo mismo producir leche, soja o ganado, ya que requiere dedicaciones distintas, dimensiones de campo distintas, mano de obra distintas y también distintas cantidades de hectáreas para ser sustentables”, remarcó, y comentó que “hoy las tecnologías o servicios están al alcance de la mano en pro de la producción. Incluso se armó una polémica enorme porque los productores rurales andaban en 4X4, pero eso finalmente es un medio de transporte disponible y necesario. Es que esa persona no tiene que vivir en un ranchito de adobe y paja en el medio del campo para que la producción ocurra, y con ella puede llegar más rápido y mejor desde la localidad más cercana a su trabajo en una estancia”.

Pastor a kilómetros de distancia

Detalló el jerarca que “hoy un tambo se puede vigilar a distancia con un mouse gracias a la tecnología disponible, que también hoy tiene mejores precios al haberse diseminado”.

Ironizó Apezteguía con que “uno no pude vivir llorando con que el pasado era distinto, pero lo que se debe construir es el futuro adecuado. Se puede discutir eso y en todo caso es una discusión, pero las cosas no son malas de por si. Todo cambio tiene cosas buenas y malas. Lo que se trata es generar las condiciones. Eso es que si los del campo se van a vivir a las ciudades, se van a vivir en las periferias. Las ciudades concentran un conjunto de oportunidades, tienen beneficios y tienen costos. El asunto es que la ciudad es buena cuando los beneficios son superiores a los costos y no dejan gente afuera.

El vivir en la ciudad no es malo de por si. Es malo si vivís en un asentamiento con condiciones medioambientales espantosas, no tenés acceso a la salud, pero también es malo en el campo”.

Sostuvo que “hacer énfasis en que el campo se esta despoblando en pro de pueblos que logran tener mejores servicios es algo bueno, porque también le facilita el trabajo al Estado en mejorar rutas, caminería”, a lo que el jerarca respondió: “Lógico, porque todo eso hace a la movilidad de las personas, que puedan ir de la mejor forma posible de un lado al otro.

Con todos los derechos

Respondió al cuestionamiento de “¿por qué las escuelas rurales se vacían? Porque hoy es más fácil moverse y aquella escuela con un solo alumno y que iban a caballo es un tema menos frecuente porque hoy otras alternativas. Esta el sistema de transporte escolar” y acotó que “no hay menos gurises en la escuela, sino hay en otros lugares. De hecho crece la matrícula”.

Si reconoció que se pueden generar dificultades y situaciones no tan sencillas. “Puede haber problema con la concentración de la propiedad de la tierra tiene efectos contradictorios en las condiciones de trabajo. Pero un peón rural que trabaja en una sociedad anónima de explotación agropecuaria seguramente está en caja y con todos sus derechos laborales que ningún patrón se lo daba. No son cuestiones de blanco o negro, o patria o muerte, son cosas para discutir”, señaló.

Cambio permanente

Redobló su apuesta el jerarca que considera que el cambio tiene que acompañarse de una manera más dinámica. “Esto es un cambio de época permanente. Eso de reivindicar siempre el pasado no va. Estuve en Paso de los Toros hace unos días y los vecinos decían que va a pasar y les decía que iban a estar mejor, si son capaces de prepararse para tomar las oportunidades del futuro. Es que alguien va a pagar salarios que hoy no existen”.

Lo que si hay que discutir, aseveró Apezteguía “es el tema de la ruralidad y su vinculación con la ciudad. Hay que pensar bien porque no todo puede haber en todos los pueblos. Hay que tener un CTI a menos de tantos kilómetros, pero no uno en cada pueblo”.

En ese contexto, el director de Descentralización de la OPP dijo, al ser consultado acerca de que trabajo se hace para evitar que las asimetrías sean grandes, “por un lado trabaja la Unidad de Planificación para ver que cambios se van a dar y que van a producir, y prepararse para ellos en lugares estratégicos hacia el Uruguay 2030 y el Uruguay 2050”.

Y sumó a las acciones el hecho que “después hay un procesos que estamos implementando con los gobiernos departamentales y municipios. La idea es hacer un ejercicio con una docena de municipios, que es un proceso bien importante de planificación participativa. Pensemos como nos vemos, discutamos en el lugar con información para construir una metodología que cada uno se logre ubicar en el contexto y los cambios que le van a implicar”.

OPP promueve el desarrollo económico territorial

Impulsado por programa Uruguay Más Cerca de la OPP, el fondo de iniciativas para el desarrollo económico territorial 2018 tuvo el cierre de su llamado el pasado 31 de mayo.

Este surgió para dar respuesta a las necesidades locales relacionadas con la actividad económica en el territorio.

Además busca identificar propuestas y apoyar el diseño e implementación de proyectos que fomenten procesos de desarrollo económico territorial, articulando dichas iniciativas con instituciones locales y socios nacionales.

“El gran objetivo es atender actividades productivas que necesiten de algún apoyo”, enfatizó el director de OPP, Álvaro García.

“Este fondo trabaja tres aspectos muy importantes: la promoción de las capacidades productivas, el fortalecimiento territorial y la articulación institucional. Esto es parte de una visión de país, que surge desde el territorio gracias al gran trabajo que se viene realizando de descentralización”, remató García.

En tanto, el director de Descentralización e Inversión Pública de OPP, Pedro Apezteguía, añadió que “este tipo de fondos y la descentralización como concepto tienen como objetivos prioritarios eliminar las brechas sociales, disminuir la pobreza y llevar el desarrollo a todos los rincones del país”.

$1,5 millones para cada una de las 24 iniciativas seleccionadas

Esta es la segunda edición del llamado, que continúa a una herramienta que se inauguró en 2015 con la selección de 24 proyectos.

Este llamado va dirigido a organizaciones representantes de colectivos de una localidad o territorio definido que se vinculan a una actividad económica determinada.

El fondo 2018 financiará hasta 24 proyectos por un monto de 1,5 millones de pesos cada uno.

Las propuestas se presentaron por medio de la plataforma web de Uruguay Más Cerca a través del siguiente link: umc.opp.gub.uy, siguiendo el instructivo disponible en la misma.

Fondo de Incentivo a la Gestión Municipal se multiplicó por diez

Los recursos transferidos por el Gobierno nacional a los 112 municipios crecieron de 100 millones de pesos en 2015 a más de 1.000 millones en 2018, informó el director de Descentralización, Pedro Apezteguía. “Multiplicar por diez los fondos también mejora las posibilidades de los vecinos”, indicó. Además, destacó la importancia de planificar la gestión para ejecutar mejor las políticas públicas.

Como parte de la apuesta al desarrollo de cada uno de los 112 municipios del territorio nacional, el Gobierno promueve la implementación del Fondo de Incentivo a la Gestión de los Municipios, un instrumento creado en la Ley de Descentralización y Participación Ciudadana N° 19.272, que prevé criterios de distribución de fondos a cada jurisdicción, promueve la planificación de la gestión, la participación ciudadana y la transparencia.

En la ley de presupuesto se prevén las partidas anuales transferidas a los programas presupuestales municipales a medida que cumplan la normativa. El fondo pasó de disponer de unos 100 millones de pesos en 2015 a 1.008 millones en 2018, cifra que se incrementará en 2019, según estimó el jerarca

Distribución progresiva

“Multiplicar por diez las transferencias de los municipios (también) multiplica la realidad de cada uno de ellos y mejora las posibilidades de los vecinos de opinar hacia dónde van los recursos”, añadió.

La ley prevé tres criterios de distribución de los aportes: una partida anual igual para todos los municipios, otra asignada de acuerdo a las características estructurales socioeconómicas y demográficas, y una tercera transferencia por cumplimiento de metas.

La distribución progresiva de los recursos es una de las bases de esta herramienta e implica que aquellos municipios cuya población registra mayores índices de vulnerabilidad también recibe un mayor número proporcional de recursos para el desarrollo de políticas que compensen o contribuyan a reducir las desigualdades sociales y territoriales.

Además, OPP impulsa la planificación de la gestión como uno de los pilares básicos para el funcionamiento correcto de los municipios. Por eso, cada jurisdicción del tercer nivel de gobierno diseñó planes quinquenales para el período 2016-2020 y planes operativos anuales, que incluyen objetivos, metas, actividades e indicadores de seguimiento y evaluación.

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  1. Juancito Sangredulce dice

    Cuánto deberíamos agradecer a los parlamentarios colonos, esos que recibieron tierras del INC y que pueblan con sus peones el interior!

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