#OpiniónEn el medio del dolor, poder levantar la mira

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Ya han pasado unos días del asesinato de la trabajadora de la estación de servicio de Neptunia, y es hora de hacer unas pocas reflexiones.

La primera, es que nadie debería morir por ir a trabajar, por cumplir con su tarea, por ser parte de los que todos los días van a su trabajo a buscar su sustento, y su nexo con el mundo del trabajo.

Muchas frases se leen en estos días, buscando siempre culpables en los demás, sin detenernos un minuto a pensar que nos está pasando como sociedad, para que tengamos un tan alto número de presos y de procesados.

Tengo la impresión de que agarramos la pluma o el celular en el momento más irreflexivo y solo expandimos odio, rabia, violencia.

La pregunta es si con más violencia, más cárcel, más castigo y penas más largas se resuelven estas circunstancias.

Mi respuesta es que no. Probablemente si hubiera escrito al otro día del brutal asesinato, me hubieran salido frases desde el dolor, desde la frustración, desde la impotencia de que a una trabajadora metalúrgica, mamá de un niño pequeño perdiera el bien más valioso con el que contamos, que es nuestra propia existencia.

La circunstancia es que tenemos las cárceles abarrotadas, de muchachos jóvenes y pobres, muchos de los cuales han sufrido en su vida un cúmulo de peripecias y frustraciones. Basta gastar sólo unos minutos para leer sus antecedentes y saber todo lo que les ha tocado vivir. Esto no debe entenderse como un justificativo, es la constatación de que nadie que no tenga aprensión por su vida, puede pensarse que va a cuidar otra, que la va a preservar. Sería construir un valor que a lo largo de su vida no se le ha construido.

Entonces, no se trata de enojarse con los que escriben en medio del dolor, ni tampoco con los que esperamos un tiempo prudencial para reflexionar. Por suerte nadie es el dueño de la verdad absoluta. La verdad la tenemos que construir entre todos los habitantes de la nación.

Cuando uno se anima a profundizar en cuáles son las circunstancias que generan menor violencia, encontramos países con brechas menores entre ricos y pobres, sociedades donde los centros de reclusión son mínimos y de altísimo nivel, en donde las políticas sociales son muy fuertes en materia de educación, de salud, de acceso a la vivienda. También tienen fuertes herramientas de protección social.

Entonces no entiendo porque esperamos una sociedad menos violenta, si sumado a la práctica consumista de quiero algo y tiene que ser ahora, encontramos una parte de la sociedad que se le inculca eso mismo desde la hegemonía cultural y no tiene con qué satisfacerlo, sumado a muchas vidas cargadas de vejámenes, sin asistir a la escuela o al liceo, sin tener una vivienda adecuada, con dificultades de todo tipo.

Yo no me pongo en la posición de que no hay que atacar las consecuencias, porque hay que hacerlo de la forma más eficaz que se pueda. Pero al mismo tiempo y con mucha mayor intensidad, las causas que las provocan.

Las sociedades más violentas no son las más pobres, son las más desiguales acompañadas con niveles de pobreza y de delito de más de tres generaciones.

Esta es la gran tarea que los uruguayos tenemos por delante, desde mi punto de vista no tiene atajos, hay que asumir que llevamos treinta y pico de años con un sector de la sociedad excluída, descartada, mirada con desprecio y las consecuencias están a la vista. El gran trabajo es construir una única sociedad, con un contrato social más o menos establecido, pero respetado por todos.

Tenemos muchas cosas por las que vernos con orgullo como nación, la fortaleza democrática, un sistema de relaciones laborales y diálogo social potentes, diálogos interinstitucionales de gran valía, que dan para mirarnos al espejo y sentirnos reconfortados.

Pero al mismo tiempo tenemos estos desafíos, que es el de una patria se construye con todos y no pueden quedar compatriotas al costado del camino.

Siento mucho dolor e impotencia por lo sucedido, pero al mismo tiempo tenemos mucho trabajo si queremos evitar que esto siga sucediendo en forma regular.

Vaya nuestra solidaridad con la familia, con sus compañero y con el sindicato al que pertenecía nuestra compañera, la UNTMRA.

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2 Comentarios
  1. PERRO dice
    VIVIS EN OTRO PLANETA ,NO ES CON ANALISIS DIALECTICOS QUE SOLUCIONAMOS EL PROBLEMA SINO CON SOLUCIONES CONCRETAS Y REALISTAS ,LOS MUCHACHOS QUE VOS DECIS SON UN BAJO PORCENTAJE ,DEJATE DE HABLAR SIN SENTIDO Y DEDICATE A TRABAJAR QUE ES LO QUE NUNCA HICISTE
  2. FRANCISCO FADEL dice
    MEDIOCRE Y BURGUESITO.

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