La mayoría de las cadenas de delivery se están adaptando para incorporarla en su menúLa evolución de la comida vegetariana

Existen evidencias que señalan que este movimiento no es una tendencia actual, sino que sus primeras expresiones nos remontan incluso siete siglos antes de Cristo.

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El jainismo, conocido por muchos como uno de los precursores de la trágicamente célebre esvástica, consideraba que la no violencia hacia las personas y los animales era el camino correcto para una vida justa y llena de felicidad. Si bien existen otras expresiones de vegetarianismo a lo largo de la historia, como los ascéticos, ninguna fue tan famosa ni perduró tanto en el tiempo como el jainismo.

Sobre esa base nació y creció el movimiento vegano, que a diferencia del vegetarianismo, es una posición más rigurosa que no acepta productos derivados de los animales, como la leche, queso, huevos y miel. Para quienes lo practican, se trata en primer lugar de un aspecto de salud, ya que consideran que el consumo de productos animales puede desencadenar en problemas para el organismo, pero también por una cuestión filosófica.

Es que quienes practican estas costumbres creen que la producción ganadera está destruyendo el medio ambiente, mientras que crecer verduras, semillas y legumbres ayudaría a recuperar nuestro ecosistema. De acuerdo a la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), la producción ganadera estaría vinculada al creciente problema del “efecto invernadero” que está amenazando nuestro delicado equilibrio medioambiental. Esto prueba, en cierta medida, el punto de los seguidores de este tipo de alimentación, que sostienen a rajatabla que si el mundo cambiase su forma de alimentarse, también ayudaría al ecosistema.

Debate nutricional
Claro que desde los orígenes de estos movimientos existen algunos detractores de esta forma de alimentación que sostienen que siguiendo una dieta vegana no se conseguirían todos los micronutrientes esenciales para nuestro organismo. En rigor científico, el único nutriente que no pueden conseguir los veganos es la famosa vitamina B12, que está presente en la mayoría de los productos de origen animal, incluyendo pescados y mariscos. Se trata de un compuesto vital para el correcto funcionamiento del cerebro, ya que regula varios aspectos del sistema nervioso central, además de colaborar en la producción de glóbulos rojos.

Pero esto no debería suponer un problema para llevar adelante un veganismo estricto, ya que existen en el mercado sobrados suplementos vitamínicos que contienen la vitamina B12, además de otras que supuestamente faltan en este tipo de dieta, como la vitamina D. Sin embargo, muchas veces se trata de cuestiones que escapan a la dieta, ya que en el último caso, la mejor fuente para conseguirla es el sol. Es que de acuerdo a muchos especialistas, el veganismo puede conducir a raquitismo y otros problemas de densidad ósea, problemas persistentes en personas con bajas dosis de vitamina D, pero se trata de un problema de exposición al sol más que dietario.

 

 

Balancear la dieta
A lo largo de los años los seguidores de estas modalidades de alimentación encontraron que la clave es la planificación. Claro que si no se consumen la cantidad mínima de proteínas y micronutrientes requeridos por el organismo sufriremos problemas graves, pero es sólo cuestión de pensar nuestras comidas de antemano e incorporar a lo largo de la semana alimentos como legumbres (una excelente fuente de proteínas y energía), semillas y vegetales de todo tipo.

Lo importante a resaltar además, es que este tipo de dieta conduce a una significativa reducción en los riesgos de padecer problemas graves y muy comunes de la actualidad, como diabetes tipo 2, hipertensión, sobrepeso y obesidad, entre muchos otros. Para contrarrestar las acusaciones de los detractores, muchos deportistas de elite resultan ser veganos o vegetarianos, rindiendo de la misma forma o incluso mejor que sus contrapartes que consumen productos de animales.

Gastronomía

Claro que los restaurantes no podían quedarse atrás de esta moda, en la actualidad la mayoría de las cadenas de delivery se están adaptando para poder ofrecer platos vegetarianos y veganos en su menú, creando secciones enteras para los amantes de esta comida. Es que hasta la actualidad no existían demasiadas opciones, y quienes buscaban pedir algo a domicilio debían conformarse con los platos clásicos.

Es por esto que algunas cadenas internacionales, y de a poco algunas nacionales, comenzaron a incorporar opciones como la pizza vegana, que sólo cuenta con vegetales y semillas como topping, sin queso. Otros ejemplos son las hamburguesas veganas, que emplean legumbres y semillas como sustituto de la carne, tales como la quínoa, lentejas, garbanzos y porotos negros, entre muchas otras.

A lo largo de los años, lo que solía ser una tendencia o movimiento más ligado a los famosos “hippies” de los 70, ahora resulta ser algo mucho más aceptado que va ganando interés en cada vez más personas. Lo que comenzó como una filosofía de vida de no violencia y respeto a los animales, ahora evolucionó en una cuestión de salud, que está demostrando sus efectos en el organismo gracias a la creciente cantidad de muestras con las que cuentan los científicos. El desembarco en las grandes cadenas de comida rápida también marca un cambio de época, en el que todo indica que se avanzará cada vez más hacia un futuro vegetariano.

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