#OpiniónLa izquierda y el empleo

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Para un gobierno de izquierda es central la resolución de los problemas del empleo, por su gran influencia en la distribución del ingreso y en el desarrollo. Es una variable económico-social que permite obtener ingresos para atender los problemas de la educación, la salud y la vivienda. Pero a su vez, la educación es un factor central para lograr empleos productivos y dignos.

Los problemas centrales del empleo son la desocupación abierta (el que trabaja menos de una hora en la semana), el subempleo (el que trabaja menos de 40 horas en la semana), la informalidad cuando no se aporta a la seguridad social y por lo tanto no se pueden recibir los beneficios correspondientes, la precariedad que genera inseguridad en el empleo y el tema de la heterogeneidad estructural (existencia de sectores de alta productividad y elevados salarios que conviven con sectores de baja productividad y bajos salarios). Para un gobierno de izquierda es esencial resolver estos problemas, en la medida que el objetivo central es avanzar hacia los mayores niveles de igualdad. Analizaremos los factores internacionales, los tecnológicos y el papel del Estado y la política económica para resolver estos temas del empleo.

Entre los factores internacionales juegan las formas de la inserción económica internacional. Si las exportaciones son sólo de productos primarios las posibilidades de mejorar el empleo son limitadas. Si por el contrario, las exportaciones son con más valor agregado, especialmente cuando hay avances de industrias y servicios y se participa en cadenas de valor regionales, colocando rubros con valor agregado y de alta y media tecnología, seguramente habrá mejoras de empleo. La dinámica de la demanda externa y la evolución de los precios internacionales también pesan sobre el comercio exterior y por supuesto sobre los niveles de empleo, como ocurrió entre 2004 y 2014.

La libertad de entrada y salida de capitales financieros pueden tener efectos favorables para el financiamiento de inversiones, pero también pueden ser capitales especulativos cuya entrada aprecia la moneda nacional, genera atrasos cambiarios y limita la competitividad, afectando los niveles de empleo, Un tema relevante es la relación entre los acuerdos comerciales y sus efectos sobre el empleo. Hay que estudiar sus impactos positivos y negativos. A veces por una rebaja arancelaria, o un aumento de cuota para un rubro de exportación se afectan empleos en la industria o se pierden exportaciones manufactureras regionales que también significan pérdidas de empleo.

Vivimos el mundo del conocimiento, de las innovaciones y del cambio tecnológico. Hay diversos estudios que analizan los impactos sobre el empleo de la automatización, la robotización y la inteligencia artificial. Sin duda, van a perjudicar diversas categorías de empleo, pero también van a permitir generar nuevos empleos. Los avances tecnológicos permiten aumentos de productividad, de rentabilidad para nuevas inversiones, pero también mayores desigualdades salariales, especialmente entre empleos que requieren educación universitaria y los que no lo requieren, como lo muestra una reciente publicación de Rodrigo Arim. Es un tema central para la estrategia de desarrollo y las características de la futura estructura productiva.

Los problemas del empleo no los resuelve el libre juego del mercado ni la iniciativa privada. El crecimiento económico es condición necesaria para atender los distintos problemas del empleo, pero no es condición suficiente. Como mostramos en la nota de la semana pasada es central el contenido de dicho crecimiento. El sector agropecuario genera pocos empleos, en cambio la industria manufacturera, la construcción y determinados servicios son los que generan mayores empleos. Por ello la estrategia de desarrollo, la definición de los sectores productivos y las actividades generadoras de empleo son vitales para el uso de los instrumentos de política económica.

Los objetivos de corto plazo, de la macroeconomía, son relevantes para un gobierno de izquierda. Por un lado, el predominio internacional de lo financiero influye a través de los organismos financieros internacionales, como el FMI y las calificadoras de riesgo, a priorizar la garantía del pago de los servicios de la deuda, el déficit fiscal y la inflación. La historia marca que estas políticas han generado destrozos de desempleo y han incrementado las desigualdades. Los ajustes fiscales con caída del gasto público y de los salarios reales, para conseguir superávits primarios (antes del pago de intereses), la liberalización del movimiento de capitales, la menor intervención del estado son recetas muy conocidas con nefastos resultados económicos y sociales.

Las amenazas permanentes de pérdida del grado inversor por parte de las calificadoras de riesgo, juegan en el mismo sentido. Sin embargo hay ejemplos distintos en países desarrollados. En los últimos años la Reserva Federal de EEUU, le dio prioridad al tema del empleo con respecto a otras variables, con tasas de interés cercanas a cero y una gran expansión cuantitativa de dólares para expandir la demanda interna.

Para la izquierda es fundamental priorizar el tema del empleo, sin descuidar algunos equilibrios macroeconómicos. La deuda tiene ciertos límites, como la inflación y el déficit fiscal. Hay que controlar el movimiento de capitales, especialmente cuando entradas especulativas son negativas para el funcionamiento económico. Hay que utilizar la política cambiaria para la competitividad, porque el atraso cambiario tiene efectos negativos sobre el empleo, sobretodo porque genera desprotección a la industria manufacturera, sector económico vital para el empleo productivo.

Hay que usar el crédito, subsidios, asistencia técnica, tarifas de servicios públicos, política fiscal, inversión pública, exoneraciones fiscales para las actividades de mayor generación de empleo directo e indirecto. También usar diversos instrumentos de política económica para enfrentar la heterogeneidad estructural, para mejorar las actividades de menores niveles de productividad.

Los actuales acontecimientos en Argentina y Brasil y los últimos años de Grecia, con sus respectivos ajustes, son ejemplos demostrativos de la necesidad de que la izquierda tenga sus propias propuestas basadas en sus principios fundamentales, donde el empleo debe jugar un papel central.

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3 Comentarios
  1. Néstor dice
    Uruguay nunca había exportado más de 300.000 vacunos en pie Lucas Farías (Observador) En total fueron 332.320 cabezas el año pasado, 17% más que en 2016 Por primera vez en la historia Uruguay exportó más de 300 mil vacunos en pie. En 2017 se superó el récord de 2016, al enviarse al exterior 332.320 cabezas, 48.503 más que el año anterior, que había sido el de mayor actividad hasta el momento. Los embarques del año pasado cerraron a todo vapor, ya que sólo en los últimos tres días de 2017 se cargaron 32.359 cabezas en el puerto de Montevideo. En todo diciembre se embarcaron 61.854 reses, y fue el mes de mayor actividad del año, según datos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca a los que accedió El Observador. Casi la totalidad de los animales exportados el año pasado fueron terneros sin castrar, los que se enviaron a Turquía. Por otra parte, la faena anual de vacunos creció 3% en 2017, a 2,33 millones de cabezas contra 2,29 millones de 2016, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC). Las cifras de cierre del año echan por tierra el argumento de que las exportaciones de ganado en pie afectan la faena, como se quejan los industriales, y darían la razón a los productores en relación a que son una válvula de escape cuando los precios tienden a bajar. 14% es la venta de ganado en pie vs faena y fue útil
    1. Yama Dym dice
      es decir que esta bien que se manden al seguro de paro a los trabajadores nacionales de los frigorificos extranjeros trabajando con permisos “inversores”?? o estan bien los cierres de producciones extractivas de cosas diferentes a la soja monsanto o los troncos upm??… o se reduzcan “progresivamente los seguros de paro” por la “renta” empresarial a ser paga por el endeudado estado que no tiene ni para financiar jubilaciones de gente que hizo “aporte propio”?? el unico precio que sirve de valvula de escape es el del trabajo… y ese? no es inflacionario, es el continuo derrotado por el “progreso” evolutivo globalizador bancarizado… inclusion ante las perdidas para seguir privatizando ganancias transnacionales depredadoras
  2. Néstor dice
    “Los problemas del empleo no los resuelve el libre juego del mercado ni la iniciativa privada. ” muy discutible esta afirmación, los datos históricos del mundo dicen lo contrario y más a largo plazo. “El sector agropecuario genera pocos empleos…”, si es cierto en lo directo, no así en toda la cadena de valor. Además, en Uruguay (sepamos donde vivimos y las ventajas naturales que tenemos), “otro” agro, mejor desarrollado podría generar más y mejores empleos, muchos uso de la tecnología y mucho bienestar a la población (el agro también usa a la construcción, servicios profesionales, tecnología MUCHÍSIMA, maquinaria, …). Mejor que quedarnos en el mal agro, en Uruguay vale la pena invertir mucha más energía y recursos (viales x ej) en desarrollar el “verde” interior que tenemos. Nos conviene por muchas razones.

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