La oposición juega su Mundial con los ojos puestos en las candidaturas

Blancos y colorados tienen la interna bien entreverada y esperan que pase el Mundial para las definiciones.

Los partidos tradicionales se enfrentan a una gran fragmentación en su interna, y las definiciones se postergan.  Blancos y colorados no terminan de acomodar sus cuentas internas y el clima se recalienta. Por eso, muchos prefieren aprovechar el Mundial de Rusia y patear la pelota para adelante.

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Por eso, por ahora, no quieren hablar de candidaturas p{ublicamente, aunque en lo  íntimo de sus estructuras no se hable de otra cosa. Si empezamos por el Partido Nacional (PN), la cosa está bien entreverada. Varios sectores  afirman que no definirán las candidaturas después del mundial. Tal es el caso de la senadora Verónica Alonso o el del grupo de los intendentes que conformaron un nuevo bloque y pese a los anuncios “tribuneros”, todavía no le pusieron nombre .

En el caso de Alonso, la cosa está más clara. Hace unas semanas declaró a LA REPÚBLICA, sin muchos tapujos, que si “tengo respaldo electoral, me postulo como candidata”. ¿Cuál es el respaldo que espera la senadora? ¿Habla de encuestas? ¿O simplemente espera que los intendentes y Larrañaga terminen por definir sus posiciones para ver cómo encaja su niombre? Incluso hay quienes la ven cercana a Lacalle Pou para el caso de que el “herrerista” necesite un equilibrio más de centro y con una mujer en la fórmula. Aqu{i sonaba también la intendenta Adriana Peña, pero sus múltiples complicaciones parecen haberla alejado, por ahora, de esa posibilidad. En el denominado grupo de los intendentes del PN la gran pregunta es: ¿Quién sería el líder? Este sector está integrado por: Enrique Antía, de Maldonado; Adriana Peña, de Lavalleja (que prefiere manejarse por fuera); Dardo Sánchez, de Treinta y Tres, Eber da Rosa, de Tacuarembó y Walter Zimmer, ex intendente de Colonia. Aunque mucho se habla de una posible fórmula Antía-Alosno, todavía hay mucho por recorrer antes de tomar una decisión.

Silencio total

En las últimas semanas hubo silencio total. Hasta los dirigentes blancos que habían lanzado sus precandidaturas optaron por callarse la boca. Es el caso de los senadores blancos Jorge Larrañaga o Luis Lacalle Pou, que han optado por no hacer entrevistas sobreveste tema  y en caso de hacerlas, prefieren no hablar ni de elecciones ni de un tema que usualmente incomoda a los blancos: la unidad dentro del Partido. Por el lado de Jorge Larrañaga dijo a LA REPÜBLICA que las expectativas del Partido Nacional están supeditadas a que tenga un candidato wilsonista y no pierde las esperanzas a que después del mundial todos los que ostentas esa condición puedan trabajar unidos

Por tanto, a pesar de que la asociación entre política y fútbol comúnmente suele ser considerada como extraña o inesperada, ¿qué cálculo hacen los políticos cuando dicen que esperarán al mundial? Federico Irazábal, sociólogo y experto en comunicación política, respondió a LA REPÚBLICA que en un país como el nuestro, donde el fútbol es parte central de la mayoría de la población, un fenómeno como el mundial, que es esperado y que está ubicado dentro del calendario, afecta a todas las actividades: no solo marca la pauta publicitaria, los temas de discusión, los presupuestos de los medios de comunicación, sino que determina hasta la vida de los centros de estudios. “Cuando juega Uruguay en un mundial no va a haber clase en ninguna escuela. Por supuesto que sí impacta en la política, ya no desde un lugar del discurso, sino que condiciona la estrategia y los movimientos que los políticos van a dar de cara al próximo año electoral. Pocos políticos van a hablar sobre las elecciones y la campaña no se va a calentar hasta después del campeonato”.

Irazábal señaló que claramente el mundial determina la acción de los políticos y que eso se evidencia en que en el ciclo electoral pasado, a esta altura del año, ya estaban las fórmulas consolidadas, presentadas y en competencia. “Esto tiene que ver con una prudencia en la administración de los recursos, es decir que empezar una campaña electoral ahora va a implicar que después habrá que pararla por un mes y pico porque durante el campeonato nadie va a querer escuchar de política o hablar de ella. En otras palabras, nadie va a querer ver a un potencial candidato en la televisión”.

Colorados y demás

Otros que esperan definiciones para después de Rusia son los colorados (que también enfrentan una gran fragmentación luego del anuncio del alejamiento de Pedro Bordaberry). Mientras Fernando Amado espera respuestas de sun partido para tomar una decisión,  el grupo del economista Ernesto Talvi, también espera su momento para dar un paso adelante. Este sector estaría conformado por el expresidente Julio María Sanguinetti –que quiere encabezar una lista al Senado- los diputados Conrado Rodríguez, Walter Verri, Tabaré Viera, el intendente de Rivera Marne Osorio, el exvicepresidente Luis Hierro López y el excanciller Didier Opertti. Si bien el economista aún no decidió formalmente si iniciará una carrera política, al interior del PC dan por descontado que así será.

Por el lado del Partido Independiente la cosa está más tranquila y ordenada y solo redta esperar el pitazo final que cierre el gran evento deportivo del año para comenzar a desplegar las estretagias de campaña. El que también espera jugar fuerte en el mediocampo es Edgardo Novick que especula con al menos dos rondas. Una en la elección presidencial adonde, a juzgar por sus últimas actuaciones, espera tirar toda su “artillería” en los últimos minutos y ver para qué está su esquipo. Y después lanzarse con todo por la Concertación que le dio buenos resultados en su último torneo. Claro que aquí depende de la decisión de blancos y colorados que no parecen estar dispuestos a darle todo el protagonismo.

En términos generales, este año, más que nunca, la inesperada relación entre la política (que usualmente se la concibe impulsora de la racionalidad) y el fútbol (que generalmente se lo piensa como el lugar propicio para la pasión) se hace visiblemente patente. No solo porque algunos ciudadanos presentan una actitud de hincha cuando se trata de política, sino porque los políticos se han puesto sus respectivas camisetas. El juego ocurrirá en estos meses, mientras el mundial comience, pero será sin la atención de la prensa y de la gente Luego del último gol, de que se termine la moda de las camisetas celestes y finalice el mundial, los partidos darán respuestas ya acordadas y previamente analizadas sin haber mostrado las disputas que ocurrieron antes.

¿El resultado del mundial afecta la intención de voto?

Esta es una pregunta que suele hacerse y muchos creen que si Uruguay llega a ganar el mundial o entra entre los cuatro mejores, beneficiaría al Frente Amplio en cuanto a la intención de voto. Sin embargo, Irazábal señala que esto no es así. “Un buen desempeño de Uruguay es positivo para el FA como gobierno, no como candidato, porque va a quedar un tiempo largo entre el final del campeonato y la elección. Es difícil que un partido se adjudique el triunfo de la selección uruguaya como parte de su gestión. Por tanto, un buen resultado hará que la tensión de la opinión pública disminuya, la mirada de los ciudadanos será positiva y tal vez se deje hablar tanto de otros temas. En caso de perder, la gente no estaría tan tolerante a los problemas que surjan en el gobierno”.

 

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  1. Peteco dice

    Se sacan la cabeza…por protagonismos..poder..codicias…hambiciones internas….y son todos ellos,la misma cosa: derecha ortodoxa y neoliberal y anti intereses pueblo…!

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