Comenzó el traslado de 629 líbios hacia ValenciaLos migrantes del “Aquarius”, entre aterrados y aliviados, dicen “gracias”

0 77

Los 629 migrantes hacinados en el “Aquarius” pasaron en los últimos días del miedo a tener que regresar a Libia al alivio de pisar pronto tierra firme, explicó la periodista de Euronews Anelise Borges, que viaja con ellos.

La ley del mar estipula que los rescatados deben ir al puerto seguro más cercano, aunque en esta ocasión será a uno lejano. El Aquarius buscaba un destino para estos refugiados e inmigrantes desde que el domingo, ya con 629 a bordo, incluidos 400 trasladados desde barcos militares italianos, el nuevo Gobierno de la Liga y el Movimiento 5 Estrellas anunciara el cierre de sus puertos a los barcos de las ONG que salvan vidas en el Mediterráneo. El lunes el nuevo presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, ofreció la opción Valencia.

A última hora de la noche del lunes, Stalla decía que emprender la travesía con todo el grupo era imposible porque implica que tendrían que dormir al raso y el tiempo estaba empeorando, por lo que supondría “poner en peligro al barco, a la tripulación y a los rescatados”. Las negociaciones a través del Centro de Coordinación Marítima de Roma, el encargado de coordinar los rescates y la llegada de todos los migrantes a bordo, han continuado durante toda la noche y han prosperado en la opción Valencia con el apoyo de los dos barcos italianos.

Esta solución contenta a Italia, que mantiene el cierre de sus puertos, y al presidente español, que resuelve una crisis humanitaria que afecta de lleno a la política migratoria europea. En cuanto se conoció la propuesta española, el nuevo ministro del Interior italiano, el xenófobo Matteo Salvini, cantó victoria inmediatamente en un tuit.

“Hace unos minutos les han dicho que partimos hacia España, primero ha habido una vacilación, un ‘¿qué?’, y luego han empezado a hablar entre ellos, la mayoría estaban contentos, se han puesto a aplaudir”, explica Borges por teléfono desde el barco humanitario. “Dijeron: ‘Gracias Europa por dejarnos entrar’ antes de bromear sobre los futbolistas del Real Madrid y el Barcelona”.

Estas 629 personas socorridas frente a las costas de Libia, entre ellas siete mujeres embarazadas y once niños pequeños, estuvieron durante 48 horas varadas en el Mediterráneo cerca de Malta esperando conocer su suerte e ignorando la batalla que se libraba a sus espaldas. Italia y Malta se enzarzaron durante el fin de semana en un verdadero pulso: ambos países se negaban a abrir sus puertos al “Aquarius”, hasta que España anunció el lunes su decisión de acogerlo.

Pero el capitán se resistía a navegar casi 800 millas náuticas (unos 1.500 km), durante unos cuatro días, con olas de dos metros según la previsión meteorológica, con 629 pasajeros hacinados en buena parte en cubierta, agrega la periodista. Finalmente, dos barcos italianos, de los guardacostas y la Marina, deben embarcar a varios cientos de estos migrantes y navegar junto al “Aquarius” hasta Valencia.

“La situación a bordo es tranquila por el momento teniendo en cuenta el tiempo que la gente lleva aquí y por lo que pasaron” antes de ser rescatados, aseguraba la periodista mientras empezaban las operaciones de trasbordo de pasajeros a los otros barcos. “Estas personas pasaron 20 a 30 horas en el mar antes de ser socorridas por el ‘Aquarius’ y otros barcos. Están muy cansadas, solo quieren llegar a algún sitio, pero muestran paciencia”.

Pero no fue siempre así. La ong francesa Médicos Sin Fronteras (MSF), que también está presente en el “Aquarius”, explicó el lunes a los migrantes que era “posible que el barco no partiese hacia Italia” y “naturalmente, la gente se aterró”, explica Borges. “Un hombre amenazó con saltar del barco, decía que no quería volver a Libia. Para algunas personas, la idea de regresar allí era realmente aterradora”.

MSF intentó tranquilizarlos para “evitar un movimiento de pánico colectivo” en un barco con capacidad para 550 personas en el que viajan 629, agrega. Hacinados y sin nada que hacer, estos hombres y mujeres a menudo agotados deben soportar además el calor tórrido de esta época del año en el Mediterráneo.

Para la madrugada del sábado, el equipo de rescate de SOS Mediterránée había salvado de morir ahogados a 229 migrantes que iban en dos pateras, una de las cuales se rompió. A 40 los tuvieron que sacar del agua. Los 400 restantes fueron trasladados al Aquarius desde barcos militares italianos tras ser rescatados por ellos mismos o por barcos mercantes que se los toparon.

También podría gustarte

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.