Más de 700 adolescentes fueron detenidos en Cisjordania por fuerzas militares israelíes entre 2012 y 2017, 72 por ciento de los cuales sufrieron violencia física durante su arresto, denunció la organización Defense for Children International Palestine (DCIP)Menores palestinos, verdaderas víctimas del conflicto

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Con la liberación de la joven Ahed Tamimi a fines de julio, saltó a la primera planta de los medios internacionales las constantes detenciones que sufren niñas y niños palestinos; 727 menores de edad fueron detenidos por las fuerzas de seguridad israelíes, indicó DCIP.

“Los malos tratos a menores palestinos es una práctica generalizada, sistemática e institucionalizada en todo el sistema de detención militar israelí”, precisó Brad Parker, abogado de DCIP.

Julio fue un mes accidentado para Palestina.

Por un lado, el Estado observador de la Organización de las Naciones Unidas, fue elegido para encabezar al Grupo de los 77 (G-77) países en desarrollo, lo que significó un respaldo a Palestina y llevó al aumento de las tensiones con Israel.

El G77 es el mayor grupo de países dentro de la ONU, con 135 países; y Palestina, en tanto que líder del mismo, se dirigió a la Asamblea General, aunque asumirá formalmente en enero de 2019, sustituyendo a Egipto.

Por otro lado, a los pocos días, la activista de 17 años Tamimi fue liberada tras ocho meses en una cárcel de Israel. Fue detenida tras golpear a un soldado israelí a la entrada de su pueblo, Nabi Saleh, en Cisjordania. El hecho quedó registrado en vídeo y dio la vuelta al mundo.

“La detención, la persecución, el acuerdo de culpabilidad y la condena de Ahed en el sistema judicial militar de Israel no es excepcional, sino que ilustra los malos tratos generalizados, sistemáticos e institucionalizados que sufren menores palestinos a manos de fuerzas israelíes y la negación de un juicio justo son inherentes al sistema de detención militar de Israel”, explicó Parker, refiriéndose al caso de Tamimi.

“Ahora que la liberaron, la atención probablemente decaiga, pero ya puso de relieve, y lo seguirá haciendo, la difícil situación de los cientos de menores palestinos detenidos que permanecen en prisión y procesados por el sistema de justicia militar de Israel”, añadió.

La detención de menores palestinos se volvió común y la legitimidad de los métodos para procesarlos es bastante cuestionable.

Según DCIP, de los 727 niñas y niños palestinos procesados, 700 no tienen a ninguno de sus padres ni representante legal durante los interrogatorios.

Además, 117 menores pasaron más de 10 días en régimen de aislamiento. Parker considera que “los malos tratos contra menores palestinos detenidos por las fuerzas israelíes es uno de los mayores problemas en materia de derechos humanos planteados por la comunidad internacional”.

Con el nuevo lugar destacado de Palestina en la ONU, el Estado observador puede llegar a concentrar la atención internacional hacia ese asunto, aunque algunos especialistas son escépticos y no creen que vaya a ocurrir.

“El G77 está frenado pues los países que otrora fueron incondicionales en la lucha contra el colonialismo, como India, ahora están dubitativos. Tienen que hacerse cargo”, opinó Vijay Prashad, director del Instituto Tricontinental para la Investigación Social.

Al ser consultado sobre el papel de las instituciones y el sistema internacional, como la ONU para frenar el abuso de menores palestinos en Cisjordania, Prashad fue categórico respecto de que deben tomarse más medidas.

“La ONU debe ser más enérgica. Una cosa es declarar los asentamientos ilegales y otra, no hacer nada al respecto”, subrayó.

“Es necesario que los países que aborrecen esa política de colonización tomen más medidas; hagan una denuncia más contundente y (promuevan) más políticas severas contra el gobierno israelí”, reclamó

Parker también instó a las autoridades israelíes a que se hagan responsables.

“A pesar de la participación sostenida de Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) y de los reiterados llamados para terminar con las detenciones nocturnas y los malos tratos y torturas de menores palestinos detenidos, las autoridades israelíes no han logrado implementar cambios prácticos para frenar la violencia ni garantizar el derecho al debido proceso y a un juicio justo”, explicó Parker

“Las reformas implementadas por las autoridades castrenses tienden a ser cosméticas en naturaleza, más que sustantivas, apuntando a la violencia física y la tortura por las fuerzas policiales y militares de Israel”, respondió Parker.

La comunidad internacional ha asumido una posición como, por ejemplo, declaraciones e informes de diferentes agencias de la ONU y el actual proyecto de Estados Unidos sobre los derechos de menores palestinos detenidos, “Ley para Promover los Derechos Humanos y terminar con la Detención Militar de Niños Palestinos”

Pero para Parker, no es suficiente porque Israel rompe los acuerdos legales internacionales.

“Independiente de la culpabilidad o inocencia o de la gravedad del presunto delito, los estándares internacionales en materia de justicia de menores, que Israel está obligado a implementar al ratificar la Convención sobre los Derechos del Niño, de 1991, demandan que a los niños solo hay que privarlos de libertad como último recurso, no deben ser detenidos de forma arbitraria ni ilegal y no deben ser sometidos a torturas u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes ni a castigos”, precisó Parker.

“La política israelí ha estado plagada de ilegalidad mucho antes de que (Donald) Trump fuera presidente (de Estados Unidos.)”, comentó, refiriéndose a la reubicación de la embajada de ese país de Tel Aviv a Jerusalén. “Se intensificó, por cierto, pero es la misma política estadounidense de apaciguamiento de las ambiciones de Israel”, apuntó.

En cambio, Parker sí notó cambios.

“Las masivas manifestaciones, marchas y enfrentamientos en toda Cisjordania tras la decisión de Trump de reconocer públicamente a Jerusalén como capital de Israel, en diciembre, coincide con un aumento en el número de menores palestinos detenidos”, observó Parker.

“La impunidad sistemática es la norma en lo que a la ocupación militar de más de 50 años de Palestina respecta; por lo que reclamar justicia y responsabilidad, y por último, lo que se necesita es terminar con la ocupación para frenar las violaciones de derechos humanos de los niños”, añadió.

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3 Comentarios
  1. paulina dice
    Las ciudades maas lindas de Is.ael son : Taba; Hasna; Al Quosimah; Áqaba; Feifa; Gawr as Safi; Irbid; Tasil; Hasim, Naqoura y Tiro… Aunque: Damasco, Sidón y Amán, tienen lo suyo también… Aparte; toodos, sabemos, que…: …………………….¿¿laa mmaas ffaamosa…??, es: ……”Hollywood»… … ¿¿oo… no…??… ¿éeh…? (…) ¿Vieron kkké bien kkke pronuncié Is.ael?
  2. Ana dice
    Es terrible lo que ocurre con los niños huérfanos de guerra en el Cercano Oriente pero como.son musulmanes todos se lavan las manos Da nauseas esa moral
  3. Ugo Massu dice
    Lo que hay que condenar son los crímenes palestinos en lo que hace a la utilización de los niños en su lucha genocida contra Israel. La incitación de los niños palestinos ha llevado a un odio generalizado y a una propensión a la violencia. Los líderes palestinos incitan a los niños para llevar a cabo actos violentos contra los israelíes, aun cuando sea probable que resulten heridos o muertos. Se les promete que se convertirán en mártires que serán admirados como héroes en la sociedad palestina y que encontrarán un lugar en el Paraíso con Alá. Al verse incentivado, los miedos naturales del niño se reducen. Así, desean estar en situaciones en las que se arriesgan a ser heridos e incluso morir. La doctora Daphne Burdman, psiquiatra y patóloga, quien fuera profesora clínica auxiliar de patología en Stony Brooke de la Universidad del Estado de Nueva York, denunció: “Tanto en la Autoridad Palestina como en Gaza, territorio gobernado por Hamás, hay campañas cuidadosamente planificadas y generalizadas para incitar a los niños. Debido a este adoctrinamiento, los niños incluso empiezan a ver positivamente su participación en actos terroristas en los que arriesgan la vida.” La cuestión es la motivación del observador: preocupación por los niños, o, como es el caso de este artículo, promocionar la difamación del estado israelí.

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