"Cuidado con esas modas de excluir alimentos, todos los extremos son malos"“No quieras pesar lo que pesabas a los 18 años”

1 181

En un momento donde las redes sociales muchas veces son cuestionadas por su “mal uso”, la nutricionista Daniela Lopilato encontró hace años en ellas el vehículo ideal para compartir recetas y tips de alimentación saludable bajo la consigna que se puede comer de todo en su justa medida sin la necesidad de recurrir a dietas imposibles. Con esa premisa, recientemente presentó “Comer es un placer saludable”su primer libro donde volcó todas sus recetas y consejos para vivir saludablemente disfrutando de la comida sin culpas.

Todo empezó con sus publicaciones en Instagram donde a diario compartía con sus seguidores distintas recetas y tips de alimentación saludable. Cuando recibió la propuesta para escribir el libro, la familia Lopilato atravesaba uno de los momentos más difíciles, todos estaban abocados a cuidar y contenerse mutuamente ante la enfermedad que se le había diagnosticado a Noah Bublé , sobrino de Daniela. Pasaron los meses y la salud del pequeño mejoró, era el momento para que Daniela retomara la escritura del libro. En pleno trabajo la nutricionista tuvo que lidiar con una dolorosa hernia de disco pero ella fue más fuerte y se propuso su objetivo.

“Este libro sale o sale” dijo la nutricionista argentina que asegura ser muy metódica cuando se propone una meta. El libro finalmente salió y se ha convertido en un furor, el secreto radica en varios factores: fácil lectura, recetas detalladas y con ingredientes que cualquiera tiene en la heladera, se trata de simplificar. La clave está en resolver una comida con los elementos que tenemos a mano. “Estoy muy agradecida con el éxito que está teniendo el libro porque imaginate con la situación de crisis económica que se vive en Argentina y que la gente quiera comprar un libro para alimentarse más saludablemente es muy gratificante, es un honor y un orgullo”.

Un libro de consulta ineludible

El libro podría calificarse como una guía de consulta de cabecera para que cualquiera de la familia pueda leerlo y en base a sus necesidades le pueda sacar el máximo beneficio. Está diseñado de manera amigable con los lectores, gráficamente y con claridad explicativa para que todos puedan entender cómo preparar desde un desayuno saludable a una cena o postre nutritivo, rico y fundamentalmente -no menos importante en estos tiempos- sin gastar más dinero de nuestro presupuesto diario.

A través de este libro Daniela Lopilato genera empatía con el lector con recetas y tips súper prácticos, lo puede leer desde un niño a una abuela. “Ese fue mi objetivo en todo momento, desde ese lugar fue que lo escribí. Me preocupé para que cada capítulo se una con el anterior para que el lector vaya aprendiendo. La idea no es comer menos sino comer mejor, tener una alimentación sana, equilibrada y variada. Se puede, no es de un día para el otro, pero sí se pueden formar correctos hábitos de alimentación y sostenerlos en el tiempo”, expresó.

Hambre real vs hambre emocional

Lopilato en su libro habla del concepto entre hambre real y hambre emocional. “En la vida cotidiana, arrasa el hambre emocional y más con el estrés que uno vive, los hijos, la casa el trabajo, llegar a fin de mes, etc, hay un montón de situaciones que a uno le toman la cabeza. Siempre digo que hay tres pilares: la alimentación, la actividad física y el manejo de emociones”, detalla.

El secreto es aprender a diferenciar si tenemos hambre real o emocional. “En el hambre real suena la panza, en cambio el hambre emocional es selectivo, queres comer un chocolate o algo específico. En el hambre emocional uno aunque esté satisfecho no logra parar de comer. Es muy importante escuchar al cuerpo porque mucho de los excesos y sobrepeso pasan por ahí, por las emociones”.

Disfrutar la comida sin dietas

La nutricionista hace énfasis en mantener hábitos de alimentación saludables no por cuestiones de moda o estética sino para mejorar la calidad de vida. “No esperen a verse mal por fuera cuando en realidad ya están mal por dentro. La gente llega a esos límites, ¿por qué llegar a esa situación si uno puede empezar el camino de transitar una alimentación saludable y comer mejor. En ese momento, cuando iniciás el camino de mejorar los hábitos alimenticios te das cuenta que no estás comiendo menos, que podes darte los gustos y también bajar de peso al mismo tiempo”.

Mitos sobre las harinas y lácteos

En uno de los capítulos titulado preguntas más frecuentes, Lopilato se propuso desmitificar algunas de las tantas afirmaciones que popularmente se han tomado como verdades absolutas. “Si la información es correcta te vas a alimentar correctamente el tema es que hay tanta información mala, mitos sobre lácteos que son “veneno”, el gluten que sirve para bajar de peso, ¡de dónde sacan todo eso! ¿Con qué fundamento científico dicen que la fruta de noche engorda… que la leche de vaca es tóxica y es mejor consumir la leche de almendras…?”, se preguntó.

Niños veganos

La nutricionista dijo no compartir la idea que los niños y niñas sean veganos. “Muchos lo hacen por moda y otros no, y respeto a la gente que me dice con fundamento que aman a los animales, ok, pero otros son vegetarianos porque sí. Es una elección y uno tiene que estar muy bien guiado por un especialista en nutrición”.

Lopilato explicó la importancia de cubrir ciertos requerimientos de esos alimentos que faltan al solo comer “verduritas todo el tiempo”. “La presencia de niños veganos se da en familias donde padre y madre son vegetarianos y los niños también, la edad ideal para que los niños inicien el veganismo sería en la adultez.

“Ya a partir de los 17 años con el control de un profesional de salud podrían iniciar el camino hacia el veganismo,pero está recomendado no el vegano (vegetarianismo estricto) sino el ovo-lácteo vegetariano para que incluyan algunas proteínas completas porque siguen creciendo hasta los 21 años. Entonces, hay que tener cuidado con esas modas de excluir alimentos de no comer harinas, todos los extremos son malos, hay que tener una alimentación completa y adecuada, es decir que se adapte a las necesidades de cada paciente”.

Según la entrevistada, esa premisa es la que menos se cumple y en eso también están incluidos los profesionales de salud. “Hay dos leyes más que siempre digo y es que la alimentación también debe ser compartida y placentera porque la comida es un placer. ¿Por qué martirizarse o sentir culpa o las dietas locas o ayunos prolongados o siete horas de gimnasio?. La obsesión por lo saludable es muy común en las adolescentes se llama ortorexia ,ojo con las obsesiones”.

La importancia del desayuno

Cuán importante es el desayuno también lo explicó la nutricionista. Muchos evitan esta primera ingesta por falta de tiempo. El desayuno es una de las comidas que menos se hace y es importantísimo explicó. “Te dicen que no tienen tiempo, te aseguro que puedo darte opciones de desayuno en dos patadas e irte comiendo con una tostada y quedo fresco arriba y listo, café con leche o yogur y puñado de frutas secas. Creo que también es un tema de pereza porque yo te enseño a resolverlo en poco tiempo, yo llevo frutas frescas o secas en la cartera, pasaste por una frutería y te llevas una banana no hay excusas”.

Lopilato destacó que es importante hacer todas las comidas del día, porque cada comida actúa de freno para la próxima. “Es una cuestión de saciedad, si tenés mayor saciedad no comerás como loco en la próxima comida, si estas cinco hora sin comer llega la cena y comerás el doble. Hay cosas que uno las sabe pero no las aplica.Lo más difícil es incorporar hábitos y sostenerlos ,es el camino difícil pero se puede lograr. Les recomiendo que empiecen de a uno por vez, ponerse meta a corto plazo , empezar a desayunar, si no querés masticar la tostada, bueno, entonces llevate un yogurt”.

“No quieras pesar lo que pesabas a los 18 años”

Lopilato explica la importancia de buscar un peso ideal, no el que tenías hace diez años atrás. “No quieras pesar lo que pesabas a los 18 años porque no es peso ideal, buscá un peso real, tangible, donde te entre la ropa y el jean que te guste pero no el que usabas a los 17 años. El cuerpo cambia con los años y si bien hay mujeres que lo hacen se vuelven locas con “dietas del terror”, gastando fortunas en centros de estética, culpabilizándose cada vez que comen algo, eso no puede ser. Tenés que mirarte al espejo y buscar la versión de vos que mejor te siente”.

También podría gustarte
1 comentario
  1. paulina dice
    … ¿largar la…: “plena-raegguetón-salsa-cumbia-trap”?… ¿y su posterior “clavado” de…: seis hamburg-mac-pocho con gaseosas?… parecería ser más breve… … mami…

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.