De eso no se habla

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Sófocles: “Una mentira nunca vive hasta hacerse vieja” 

“La reflexión crítica le ha hecho mucho daño al país”, fue la síntesis obligada del jefe de gabinete Marcos Peña. Semejante exabrupto no pasaría desapercibido por aquellos que entendieron que a partir de esa fecha pensar era peligroso.
De la mano del Poder Judicial, el periodismo canalla y los ahora ensoberbecidos funcionarios macristas, la cacería judicial y la persecución mediática se instalaron como mecanismo para justificar el discurso único, aquel que fomenta la ignorancia que nos rodea y permite instalar el miedo generalizado a través de la represión y las características más nefastas que implantara hace cuatro décadas la pasada dictadura militar.

Matar a un joven por la espalda pasa a ser un acto naturalizado porque “la Prefectura no necesita justificar ni probar nada de lo sucedido”, tal como lo sostuvo la ministra de Justicia Patricia Bullrich días pasados, ante el cobarde asesinato del joven Rafael Nahuel, miembro de la comunidad mapuche. Después que las burdas mentiras sobre el caso del cadáver de Santiago Maldonado, otro joven que se movilizaba en contra de la usurpación de las tierras del Sur realizadas por los magnates-amigos del presidente Mauricio Macri, Joe Lewis y Luciano Benetton, dejaron al descubierto la displicencia e incapacidad de un régimen al que solo le interesan los negocios y el saqueo de la Nación.

El periodismo alquilado de los medios hegemónicos se encarga como buen grupo de tareas de fomentar e instalar la sospecha para que los jueces continúen con la mordaza y la persecución de funcionarios de la pasada administración. En nombre de combatir la corrupción, nunca la propia ni mucho menos atender las imputaciones del actual gabinete -más de 50 fueron archivadas- el gobierno de Macri instala el colonialismo mental a expensas de censurar y dejar sin trabajo más de 3.500 periodistas. El subjetivismo neoliberal se impone con el control mediático del 99,5% de los medios, sumado a una cacería judicial sin precedentes en épocas democráticas. Es la misma práctica destructiva que imponen en fábricas, industrias y en los trabajadores del Estado, docentes o científicos del Conacyt.

Poco importa el devenir cotidiano y las necesidades de los más vulnerables, mucho menos la ruptura brutal del tejido social que deja a millones de seres a la intemperie sin tener lo básico para una vida humana digna. Los sistemas neoliberales no atienden ni les interesa el futuro de la población.  Es más, sus gobiernos prescinden de la vida misma, como lo comprobaron al no realizar la búsqueda de los 44 marinos desaparecidos en el submarino ARA San Juan, cuando exhibieron la más cruel de las sociopatías ante los mismos familiares, quienes absortos esperaban primero no abandonar la búsqueda del submarino, y luego una explicación de los trágicos sucesos.

El ministro de Defensa, Oscar Aguad los recibió con la actitud típica del funcionario oficialista, un marcado desdén, respuestas evasivas y mentirosas, sumado a la prepotencia que estos predicadores de la infamia y la antipolítica suelen ofrecer.

En el colmo de los cinismos, rectifican en pasada reunión los índices de inflación para el año en curso, hablan sin lograr leer con claridad sus escritos, contradicen sus propios dichos y demuestran una ignorancia supina en todos los temas. Llegan a niveles de subestimación absoluta con sus discursos poco claros, que nunca van al fondo de la cuestión, sino que se desarrollan en aburridas citas de lugares comunes.

Sus interlocutores suelen ser personajes afines, poco cuestionadores y casi siempre pacientes y sumisos a sus diatribas, cuando argumentan teorías trasnochadas como que “los derechos sociales adquiridos por la pasada administración Kirchnerista no se corresponden con la realidad del país”.

Si algún periodista se atreve a preguntar por las promesas de campaña, que no solo no se cumplen sino que realizan todo lo contrario, terminan con un lapidario y burlón “esa respuesta te la debo”.

El blindaje absoluto que les brinda el oligopolio Clarín es correspondido con el cierre de toda expresión mediática que cuestione o rebele los mafiosos enjuagues y negociados de la casta en el poder. Mientras los presos políticos (el caso del injusto procesamiento a Milagro Sala y a los ex funcionarios del pasado gobierno) sin condena ni sentencia dictada siguen en la cárcel, los genocidas y apropiadores de niños de la pasada dictadura militar, son beneficiados con prisiones domiciliarias, en una abierta provocación a los organismos de Derechos Humanos que convirtieron a Argentina en vanguardia de esa materia en la década pasada.

De los temas más acuciantes como educación, salud y vivienda no se habla, como tampoco de Economía, por ello sus pseudoperiodistas pagados abonan con el silencio cómplice, cuando se omiten todas y cada una de las atrocidades enmarcadas en el saqueo de la Nación, cuando en aras de recortar el gasto público le quitan a los jubilados más de 100.000 millones de pesos que van a parar a la campaña de la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, como también omiten que Argentina obtuvo el triste premio de ser el tercer déficit comercial más grande en 117 años, los medios hegemónicos tampoco mencionan los casos de Panamá Papers o el llamativo blanqueo de capitales de la familia Macri, la exención de impuestos a mineras, sojeras, grandes corporativos o compañías eléctricas transnacionales, en tanto los mediocres “ceos” neoliberales siguen endeudando al país en más de 35 a 40 mil millones de dólares por año, sin que dicho endeudamiento se vea reflejado en obras públicas o beneficio alguno para el conjunto de la población.

De todo ello no se habla, porque así lo dispone la dictadura mediática que lleva a cabo el oligopolio Clarín en asociación con el Poder Ejecutivo y el Judicial.

En solo dos años, el pseudoproyecto neoliberal ha sido agotado, ya no basta con las mentiras y el odio creado por los voceros del gobierno, tampoco es suficiente el viejo y desgastado argumento de culpar de todo lo que nos pasa al gobierno anterior, como tampoco basta con la falsa creación de un enemigo interno que la ministra de Justicia y los principales mercenarios mediáticos suelen promover con sus disparatadas inoculaciones de odio, (amenazas de guerrilla mapuches, estigmatizaciones a la ex presidenta como “traición a la Patria”, subversivos en movilizaciones para justificar el grotesco aparato militar que rodeaba al Congreso el pasado 18/12/17, variadas e inverosímiles  declaraciones de guerra).

Más allá del sombrío escenario, y de una fragmentada y timorata oposición política, corresponde al conjunto de la sociedad movilizarse en contra de la impunidad, el saqueo, la mentira y la represión que son los signos más evidentes de este enfermo modelo neoliberal.

El mejor ejemplo lo dieron las marchas realizadas en Mar del Plata y en Mar de Ajó, donde la mayoría de la sociedad demostró que no quiere convivir con los asesinos Etchecolatz y Bianco, quienes obtienen beneficios de prisión domiciliaria del gobierno, mientras que la represión y el garrote esperan a la militancia opositora y los trabajadores despedidos.

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  1. Gerardo Montesdeoca dice

    Este analista pretende defender la corrupción kirchenrista.
    Y a un Poder Judicial que en la época del gobierno kirchnerista, estaba maniatado.
    El proyecto que defiende es el del populismo chavista, con un régimen que amordaza a la prensa, censura y cierra medios de comunicación.
    Y que amordaza a los medios de comunicación con diversas medidas económicas , como las que adoptó Cristina contra el diario La NACION.
    Seamos claros: hay sectores ideologicos que pretenden convertir a la Argentina, en una segunda Venezuela.

  2. Pedro Martinez dice

    Una mentira nunca vive hasta hacerse vieja” es en lo único que estoy de acuerdo. Y gracias a Dios y al pueblo argentino en las urnas.
    El daño que han hecho 12 años de gobierno K , transformando y enquistando a mafias diversas(eso sí, muy creativas) hasta llegar al aparato estatal ha sido catrastrófico. “Roban ,pero hacen ” decian los seudo-izquierdistas argentinos.
    Taparon la mayor desgracia ocurrida en estos lares(ataque terrorista Amia), hasta llegar a hacer magnicidio al asesinar al fiscal Nisman (iba a denunciar a CristinaK por traición a la patria)
    Pusieron un torturador como Jefe del Ejercito, y se jactaban de DDHH. Por favor!!!
    Nosotros los uruguayos sufrimos bastante a ese gobierno K
    desde los cortes de ruta (NestorK quería declarar la guerra a Uruguay) hasta tambien la merma del turismo.
    Hoy hay oposición, Justicia que actua, combate a la mega-corrupción. Combate a las mafias policiales, sindicales, etc.
    No se arregla en 2 años un pais saqueado.
    Ojalá el pueblo argentino pueda llevar adelante la continuación de la institucionalidad democrática y poder vivir mejor , como se merece.

    1. dardo dice

      No entiendo como pueden opinar sin conocer la realidad , infórmense antes de decir tantas barbaridades, te lo dice alguien que vive en Argentina

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