#Opinión¡Peligro! Odio racial anda suelto

3 150

 

Cuatro individuos adultos inmovilizan, hacen escarnio, humillaciones, agresiones físicas y sicológicas a un compañero de trabajo afro y discapacitado mientras filman y suben a las redes con el comentario “así tratamos a los negros en Uruguay”.

Es junio del 2018 y resulta increíble que esto pase en la sociedad democrática uruguaya del siglo 21.

La situación es alarmante y nos retrotrae a las épocas esclavistas del Montevideo tristemente colonizado de nuestros antepasados, con poblaciones que mandan –torturan, privan de libertad, asesinan-  y otras que obedecen según sus orígenes raciales y el color de su piel.

Esa historia de sometimiento que nace en la invasión más de cinco veces centenaria de algunos países europeos a las Américas y el Caribe, tiene actualmente el correlato de una injusticia racial enraizada que se instaura con las instituciones y parece no terminar nunca.

Latinoamérica no por casualidad es la región más desigual del mundo.

Para colmo la justicia penaliza levemente dando un mensaje de cierta especie de impunidad de que gozarían los delitos de odio en nuestro país.

Cuando creemos que hemos superado atávicas usanzas discriminatorias y ultrajantes hacia grupos humanos minoritarios o no hegemónicos, históricamente relegados por su procedencia étnica, cuando el marco normativo local y en correspondencia a la tendencia internacional, tiende a priorizar los derechos humanos y lucha por equidad, con políticas públicas y legislación inclusiva, protectora de todo tipo de vulneración y diversidad, sin embargo, asistimos a la materialización de la teoría de la supremacía racial blanca aplicada casi impunemente y con una total normalización de los métodos nazis de oprobio y vejación hacia los más vulnerados, degradación y brutalidad flagrante de los perpetradores que nos avergüenzan como humanidad.

Pensamos que el rigor de la ley no cayó con la merecida intensidad en relación a la figura penal del racismo y discriminaciones múltiples.

Que se vea como “normal” o “gracioso” vejar a un discapacitado afrodescendiente es un problema social, no de los negros.

Este tipo de violencia aceptada es un peligro en la comunidad.

Gente capaz de ejercer tortura y daños físicos por su dominio asumido como divertido.

Primero la invisibilización, luego la negación y ahora la naturalización y por ende legitimación -a veces esgrimida hasta por las mismas víctimas- de la dominación de blancos sobre negros fenotípicamente hablando, es terrible.

Luchamos y lucharemos socialmente por una Justicia justa para toda la ciudadanía en sus diferencias. No habrá democracia verdadera en tanto esto no suceda.

Que no ceda el rigor normativo a la hora de penalizar actos de odio que sustenten como ideario cualquier germen de nazi fascismo y de fracturas sociales graves que conspiran contra una convivencia pacífica imprescindible para el desarrollo.

Las transformaciones culturales no surgen por decreto ni por ley y se darán sí y solo si, la sociedad civil empuja acompasadamente hacia el reconocimiento de estas pandemias que matrizan jerarquías culturales espurias, que muchos intereses políticos se encargan de sustentar, con colonizaciones ideológicas que perpetúan y acrecientan las desigualdades.

Diferentes organizaciones por los derechos de los afrodescendientes convocan a una concentración en el Anexo del Palacio Legislativo, el lunes 2 de julio a las 18 horas, en el marco del lanzamiento del Mes de la Afrodescendencia.

De la condena social no se librarán.

Allí estaremos.

También podría gustarte
3 Comentarios
  1. alfredo alsamendi dice
    Sobre el final de la dictadura, un director de UTU, para el desfile de centros de estudio programado para el 19 de junio, advirtió que los abanderados no podían ser “morochitos, ni gorditos ni de lentes”. Exigía pura raza aria. La discriminación la que es distinto está más arraigada de lo que creemos. Una costumbre que impusieorn varios periodistas argentinos, y que copian unos cuantos de acá, es el término despectivos de “negritos” para referirse a la selección de Nigeria, Camerún, Senegal, o cualquier jugador moreno que sea rival nuestro.
  2. Yama Dym dice
    “muchos intereses políticos se encargan de sustentar, con colonizaciones ideológicas que perpetúan y acrecientan las desigualdades.” estimada cuanta razon, y si empezamos a ver que tienen de igual todas las leyes de “nuevo proceso” (moda de america “lapobre” sajona y nada de “latina”), que se repite en todo el sur como si fuera un plan “condor” por el bien de los tlc, la seguridad y la bancarizacion del trabajo local??… sep, ya se, no somos iguales los mapuches, de los guaranies, de los aymara o los descendientes italianos, españoles, rusos o “turcos” (como se calientan los libaneses y anexos por esta “inclusion” migratoria) cuidado con el dedo indice apuntando con justicia pues el balance da otros tres dedos apuntando hacia nosotros, los discriminados … los petisos de lo “normal”, donde la equidad y eliminacion de “privilegios” hace rebanar piernas para que todos seamos petisos… en lugar de hacernos el toneado tipo messi en sus comienzos en el barza…

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.