SIN AMOR. POR SEGURIDAD DESCOLGARON LOS SELLOS DE AMOR DEL PUENTE PARISINO PONT DES ARTSLos “candados del amor” en Uruguay no corren riesgos

En nuestro país, la fuente céntrica de 18 y Yi sigue recibiendo el pacto de los amantes.

Hace pocos días la noticia impactó en los corazones del mundo, pues miles y miles de enamorados vieron como su pacto de amor era “descolgado” de las barandas del afamado puente parisino Pont des Arts, debido al peligro de derrumbe por el peso de los candados del amor, que fueron colocados allí por franceses y turistas sellando su amor.

Una costumbre que nació en 2006 con la novela del escritor italiano Federico Moccia, “Tengo ganas de ti” donde dos amantes colocan un candado en el Ponte Milvio de Milán. Eso fue el disparador para que esa acción de amor se reprodujera en todo el mundo, incluyendo nuestro país, aunque hay que señalar que acá el hecho fue por una casualidad o al menos el lugar destinado para ello fue simplemente una cuestión del azar.

Los dueños del mítico bar y restaurante Facal ubicado en 18 de Julio y el paseo Yi, adquirieron una fuente de piedra volcánica que fue importada de Puerto Vallarta, México, pero la misma estuvo guardada casi una década y media. Los dueños pretendían que el lugar adquiriera una fisonomía más turística, querían que esa esquina se transformara y resultara más atractiva para los visitantes. Por lo cual se acordaron de esa pieza que estaba guardada y decidieron transformarla en una fuente a la que, al poco tiempo, la rodearon con una reja circular con el fin de preservarla.

Sin embargo hubo algo que la hizo diferente porque comenzaron a aparecer candados, y así un día tras otro se agregaba alguno. Los dueños confesaron que en principio pensaron que eran para asegurar bicicletas lo cual retiraron una cantidad importante dejando la reja limpia. Sin embargo la historia lejos de perderse recobró con más fuerza lo que motivó que los dueños indagaran sobre el tema. Fue ahí que supieron de “los candados del amor” de las farolas del puente de Milvio, en Roma. Descubrieron que existe una leyenda internacional que dice que si se coloca en una fuente un candado con las iniciales de dos personas, estas permanecerán juntas por siempre.

Asi la fuente de agua se convirtió en un lugar de interés para las personas, fundamentalmente para extranjeros que conocían la leyenda y que no dudaban en sellar con un candado su pacto de amor en otro país.

A medida que los pactos de amor señalados a través de candados, ganaban la reja, los dueños del establecimiento gastronómico comenzaron a pensar en algo más y decidieron colocar una plaqueta en español e inglés, que explica la leyenda con siguientes palabras: “La leyenda de esta joven fuente dice que si se coloca un candado con las iniciales de dos personas que se aman volverán juntas para visitarla y el amor vivirá por siempre”.

Allí se encuentran candados de diferentes formas, texturas, tamaños, y con nombres o iniciales, algunas con fechas y hasta algunas con el origen de los amantes, brasileños, argentinos, chilenos como de países europeos, España, Alemania, y hasta alguno que recuerda el paso de amantes australianos. “Hay algunos especialmente tallados y en un kiosco cercano, al consultarle el dueño nos dijo que el mismo vende candados y que la gente del propio bar le señala y le manda clientes fundamentalmente extranjeros que pasan, ven los candados y quieren poner el suyo. Contarlos es una tarea casi imposible pero hay más de mil lazos de amor, que perduran en el tiempo aun cuando en enero de 2012 un accidente de tránsito, propició que un auto chocara contra la reja y tirara una cantidad de candados. Los dueños refaccionaron la misma y volvieron a colocar los candados totalmente consustanciados con ese lazo amoroso.

La fuente de los candados en definitiva se ha convertido en un punto turístico popular donde la gente saca fotos, mira los candados y algunos colocan el suyo esperando que se cumpla la leyenda. En realidad estos símbolos de amor en esa mítica reja no corren riesgos de ser cortados en pro de la seguridad.

El nacimiento
En París, esta costumbre comenzó en el año 2008 en el Puente de las Artes, pero se extendió al puente de lArchevché, el puente Solferino, y la pasarela Simone de Beauvoir. Después de atar el candado, la llave suele tirarse al río Sena. Esta práctica también se cumple en el Ponte Vecchio de Florencia o en el Ponte de lAccademia de Venecia.

45 toneladas
“Vamos a retirar casi un millón de candados, es decir, 45 toneladas”, dijo Bruno Julliard, alcalde adjunto de París, quien supervisa los trabajos. La alcaldía reemplazará las rejillas y los paneles de madera por obras de varios artistas e instalarán paneles de vidrio, “para que no coloquen candados de nuevo”, explicó y señaló que los amantes pueden dar testimonio de su amor de otra manera, “por ejemplo, sacándose una selfie”.

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