Solución. Se agregaría al convenio un anexo con inquietudes planteadasEsta semana quedaría laudado reclamo de ex presos

En el correr de esta semana podría quedar solucionado el diferendo por el cual los refugiados de Guantánamo, Ali Shabaan, Abd al-Hadi Faraj y Ahmed Adnan Ahjam, y el tunecino Abdul Bin Mohammed Abis Ourgy, llevan nueve días acampando a las puertas de la embajada de Estados Unidos.

Ayer el abogado de los refugiados Mauricio Pigola, el designado como interlocutor por el gobierno uruguayo, Christian Mirza, y los propios ex reclusos, mantuvieron una reunión donde el Estado respondió a los planteamientos presentados por refugiados para modificar algunas cláusulas del convenio que firmarían con el Servicio Ecuménico para la Dignidad Humana (Sedhu) y Acnur como parte de Naciones Unidas.

“Nos hicieron la devolución del documento presentado con los cambios propuestos y fue el comienzo de la negociación”, contó el abogado Pígola a LA REPÚBLICA. Para el lunes o martes se espera una nueva reunión, esta vez integrando a Sedhu y la idea es agregar un anexo al convenio con todos los puntos propuestos por los refugiados, si esto se cristaliza la firma sería cuestión de horas. Asimismo, según dijo el abogado de los refugiados, luego del lunes o martes, si ese acuerdo se concreta, los refugiados también dejarían de reclamar a las puertas de la embajada.

“Nos clarificaron muchas dudas que teníamos y se haría un anexo al documento. Si se redacta ese anexo prácticamente la posibilidad de que se firme es segura, esperamos que ya se tenga resuelto el lunes. En tanto voy a hacer un resumen y la devolución de los refugiados a Mirza. Indudablemente hay un panorama bueno en la negociación. Por parte del Estado se consideraron que las dudas de los refugiados eran razonables. Se aclararon varias cosas. Hay una buena recepción por parte Sedhu y del Estado”, afirmó el abogado.

Consultado Pigola sobre las declaraciones que se conocieron de parte de una vocera del gobierno de Estados Unidos, sobre que ese país no está obligado a pagar una compensación económica a los expresos de Guantánamo radicados en Uruguay y como podría influir esto en las negociaciones que se están llevando a cabo en nuestro país; el abogado indicó: “ellos me preguntaron lo mismo. Qué me parecían esas declaraciones internacionales. Los reclamos que se están haciendo no competen a Estado Unidos. Es una negociación con un organismo internacional como Acnur que depende de Naciones Unidas”, explicó el abogado. “No existe ninguna obligación de proporcionar una compensación directa a individuos detenidos bajo leyes de guerra”, dijo la portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Marie Harf.

Pigola consideró también que EEUU no tiene obligación, aunque destacó que en esa instancia la vocera no solo hizo esa declaración. En efecto Harf no descartó otorgar una ayuda económica a Uruguay que permita cubrir las necesidades de los expresos que reclaman una casa y traer sus familias. “Eso no quita ni descarta que el Estado uruguayo solicite algún tipo de ayuda a Estados Unidos”, apuntó Pigola.

Sobre si hay algún tipo de demanda presentada a Estados Unidos, Pigola dijo que no está al tanto de que una demanda así se hubiera concretado, aunque no descartó que se estén estudiando medidas de este tipo.

Ahmed, dijo a LA REPÚBLICA que “no nos vamos a ir hasta que nos den una solución. Ellos (por el gobierno de EEUU) son lo que tienen que dar soluciones”.

Cruz Roja
La Cruz Roja se ofreció para ubicar y costear los pasajes de los familiares de los ex reclusos de Guantánamo que quieran venir a Uruguay. Los refugiados están haciendo una lista de quiénes serían los familiares a localizar y trasladar. Uno de ellos quiere traer a su mamá, otro, a sus hijos y hermano. Otro quiere traer a su esposa e hijos que están en Turquía. Todos tienen familiares de primero o segundo grado.

Contenido del anexo que piden los refugiados
En el convenio presentado por Naciones Unidas a través de Acnur, el abogado Mauricio Pigola halló falencias que refieren a algunos puntos que se desarrollan muy genéricamente. Por ejemplo no se especifican algunos derechos y obligaciones. “No se establece el monto que se da por subsistencias y tampoco el monto por vivienda, si será gravado, si hay que pagar impuestos, si ese monto se reajusta en el tiempo, no está especificado en el convenio”, explicó el abogado.

Otros puntos refieren al grado de parentesco de las personas que pueden traer los refugiados. De la misma forma se busca tener más certezas jurídicas para el segundo año. Dice el convenio que evaluará al término de un año, pero se quiere aclarar en la letra que sea prorrogable de igual forma que el primer año.

También se quiere aclarar el concepto de familia, de establecer a que grado de parentesco llega. Según Pigola en el documento tampoco se especifica si el monto de subsistencia incluye la cantidad de familiares que traen. En este sentido Mirza aclaró que el convenio a firmar no prevé más dinero por los familiares. Uruguay se hará cargo de todo lo relacionado a su documentación salud y vivienda. Otras cosas que exige el convenio a los refugiados es enviar a los niños que raigan a la educación pública, aprender el idioma español, cuidar su salud y trabajar.

Con respecto a la salud Pigola destacó que los refugiados también quieren tener certezas en este punto. “Ellos también quieren saber cómo va a ser la asistencia médica y el régimen de medicamentos, es decir cómo va a ser el acceso que tengan a los medicamentos”.

Cabe recordar que los otros dos refugiados, el sirio Jihad Diyab (43) y el palestino Mohammed Tahamatan (35) no se unieron al reclamo y Tahamatan ya firmó el convenio con Sedhu.

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