Claves de la semanaEl Estado, el Capital y el Trabajo

El gobierno tiene plazo hasta el 31 de agosto para enviar al Poder Legislativo su proyecto de presupuesto del Estado que cubre todo el ciclo 2015-2020; sin embargo, en los últimos días, se produjeron paros y movilizaciones de sindicatos que agrupan a los trabajadores público, quienes reclaman tener pistas sobre los criterios que seguirá la administración en materia de ajustes salariales e inversiones en algunos sectores (educación, salud).

El asunto viene siendo considerado por el gabinete ministerial del presidente Tabaré Vázquez, en forma planificada, cuando aún restan varias semanas para tener listo el proyecto, que después, a nivel de comisión y del pleno de cada cámara, abordará el Parlamento, en medio de negociaciones y despliegues, en el plano de las movilizaciones, de los distintos actores sociales implicados. Esto ocurre siempre en el primer año de gestión de un nuevo gobierno. Cada uno defiende sus intereses.

Paralelamente, en la segunda mitad del año, comenzarán a funcionar los 52 grupos y subgrupos de los Consejos de Salarios (reinstaurados en 2005, en el primer gobierno de Vázquez), que fijarán pautas de adecuación de los ingresos de los asalariados y condiciones laborales. El Ministerio de Trabajo oficiará de mediador entre los representantes del capital (empresarios, cámaras empresariales), y del trabajo (sindicatos). En una coyuntura económica internacional compleja (menor demanda de bienes de exportación, baja de precios), con una economía local que se va a desacelerar, aunque no está prevista ninguna recesión (pero habrá menor actividad, que se reflejará en el empleo), las pugnas distributivas entre los diferentes sectores, se vienen expresando con mucha fuerza. El PIT CNT afirma que en los últimos 10 años, los empresarios acumularon capital como nunca, y no permitirán que los salarios, sean la variable de ajuste. En algunas cámaras empresariales se ha dado una imagen bastante pesimista sobre el desarrollo futuro del país. Esto ocurrió el miércoles 24 en un encuentro de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), con los titulares de la Cámara de Industrias, la Asociación Rural, la Cámara Mercantil de Productos del País, y la Cámara de la Construcción. Hablaron de los altos impuestos que deben pagar,  de falta de competividad, de la productividad de los trabajadores. Washington Corallo (industria), llego a decir, que en la ronda de los Consejos de Salarios debe imperar “la prudencia” y razonó: “Es mejor tener un empleo que no tenerlo”. Aunque aún no se conozcan las pautas de inicio de las negociaciones, todos parten del supuesto de que la inflación acumulada en el 2014 (el deterioro de los salarios), llegó al 8, 21 %. El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro advirtió que “hay sectores de actividad donde el salario es el 50 % de los costos, y otros donde es el 5 %. Todas estas cosas hay que conversarlas tranquilamente (en los Consejos de Salarios). Hay (además)  impactos territoriales, porque por ejemplo, 400 puestos (de trabajo) en Nueva Helvecia (Colonia), equivalen a 50.000, en Montevideo” (Búsqueda, jueves 25).  En las próximas semanas, empresarios y trabajadores buscarán ponerse de acuerdo, y de lo que surja, dependerá el monto de la tasa de ganancia del capital, y la capacidad de compra de bienes y servicios de los asalariados. El costo de vida no superaría el del pasado año.

En el XII Congreso del PIT-CNT de comienzos de mes, Murro, al hacer uso de la palabra en carácter de invitado, dijo: “Hágannos las críticas y las movilizaciones que nos tengan que hacer, para corregir, cuando nos equivocamos. Ayúdennos a seguir construyendo este país, con más justicia social y más redistribución de la riqueza”. En su apertura, habló el propio presidente Vázquez, recordando sus orígenes sociales. “Vamos a gobernar con ustedes, no queremos que nos sigan, queremos que nos guíen. No nos dejen solos”, subrayó Vázquez, que antes de recibirse de médico, fue aprendiz de carpintero, empleado en una almacén, vendió diarios en los ómnibus, fue vidriero, y trabajó en una compañía de licores, como administrativo.

El viernes 26, el titular de Economía y Finanzas, Danilo Astori y varios miembros del equipo económico del gobierno, participaron en un foro organizado por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) en que delinearon sus pronósticos sobre los próximos cinco años. Astori habló de “grandes desafíos”, con una inestabilidad regional que se prolongaría por los próximos dos años, lo que no implicará ni recesión ni crisis (como las conocidas en 1982, durante la dictadura militar, o de 2002, durante el gobierno del colorado Jorge Batlle).

En el encuentro se estimó que la economía uruguaya crecerá un 2,7 % promedio de su PBI en el próximo quinquenio (acercándose a un 3 %, al finalizar el período), previéndose una disminución del déficit fiscal que lo llevaría en el 2019 al 2,5 % (está un punto más alto). Pablo Ferreri, el número dos de Economía, se refirió a “la inversión como motor de crecimiento”, recordando que en período 1955-2011, esta llegó al 13, 1 %; y entre el 2006 y el 2014, al 20 %. En relación a los aportes de las empresas públicas a Rentas Generales, en 2014, llegó al 2,3 %, y según las ideas que maneja la actual conducción gubernativa, en 2019, debería aumentar hasta los 3, 3 %. Todo esto, significa, un cuidadoso control de las cuentas públicas, la continuidad de determinadas politicas seguidas en la última década por los gobiernos frenteamplistas (el primer ciclo Vázquez; el quinquenio de Jose Mujica), la aplicación de un programa de gobierno, respaldado por la ciudadanía en 2014, que implicó un avance del desarrollo económico, con otra distribución de la riqueza social. Una nueva cartografía de las clases sociales en nuestro país.

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